Como habrán notado, los últimos meses aparecieron más destinos españoles que de cualquier otro país. Esto no se debe únicamente a mi fascinación con este territorio, sino que estoy viviendo en Madrid, temporalmente, por un intercambio. Acá, las escapadas de un día o de fin de semana son moneda corriente, ya que nada está a más de un par de horas en coche.

Hoy vengo a hablarles de una de las que más me gustó. Se trata de San Lorenzo de El Escorial, un pueblo pequeñísimo pero que alberga una de las obras arquitectónicas más importantes del siglo XVI, El Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial, considerado por mucho tiempo la octava maravilla del mundo.

Foto tomada ilegalmente en la biblioteca, razón de la bajísima calidad.

Su figura es imponente. Situado en lo alto de una colina y rodeado por un pueblo adorable, el entorno te transporta siglos al pasado. La visita al monasterio es obligada, ya que dentro alberga un conjunto de edificios que van desde panteones impresionantes, residencias reales de dos de las familias más importantes de la historia de Europa (Los Habsburgo o Austrias y los Borbones), hasta una biblioteca que parece irreal y una basílica bellísima. La visita normal dura, aproximadamente, dos horas, y podés optar por la opción de visita guiada o audioguía, aunque me resultó un poco plomo y los fragmentos que fui escuchando de las visitas guiadas parecían mucho más interesantes.

También, vale la pena dedicarle un rato al pueblito que es una villa adorable, llena de barcitos y, prácticamente, de donde todos lados se ve el Monasterio.

Y si el paseo les queda corto y el día largo, cerca de allí está el Valle de los Caídos, a donde se puede llegar en transporte público, aunque puede ser un poco tedioso el paseo en el interior si no tenemos auto.

Otra foto tomada ilegítimamente, que no refleja ni cerca la magnificencia del mausoleo que el dictador se construyó.

Este lugar es uno de los más polémicos que haya visitado en mi vida. Supone ser un homenaje a los caídos en la Guerra Civil española. En el interior del parque, hay un cementerio pero, en realidad, la atracción principal es el mausoleo que Franco se construyó a sí mismo. Se trata de una Basílica de 1950 impresionante, creo que la más hermosa que haya visto en mi vida, que hacen que la visita sea un sube y baja emocional difícil de explicar. Pero, dejando cualquier tipo de simbología de lado, el ambiente y las vistas desde allí, no tienen desperdicio.

Foto de portada: ..