Aun estando enamorada como lo estoy de Madrid, sostengo que si estás más de 3 días en la bella capital española, utilices uno para ir a Toledo.

Algún tiempo atrás, fue Madrid una ciudad satélite de esta hermosa y hoy pequeña ciudad, y sus diminutos pasajes nos transportan a aquellas épocas. Este lugar, en el que uno no puede dejar de preguntarse “para qué necesita tan poca gente tantas iglesias”, algún día fue sede de las cortes de Castilla y León, y digna de serlo.

Recomiendo no sacar un tour para recorrerla, ya que lo mejor es perderse por sus callecitas simplemente andando. Lo que sí, ese día nos ponemos zapatos cómodos: Toledo es todo en subida y bajada, y además, tanto si optas por ir en bus o en Renfe, las terminales están algo alejadas. Qué no dejar de ver: El Monasterio de San Juan de los Reyes puede pasar desapercibido pero es espectacular. Otro must es subir a las torres de la Iglesia de los Jesuitas donde se obtienen las mejores vistas de la ciudad (aunque si no querés pagar el abono de 1,50€, que para mí lo vale, también se pueden obtener gratuitamente excelentes vistas desde la biblioteca municipal).

Para comer: en el Mercado de San Agustín hay menús económicos y con comida excelente, y además, un ambiente agradable. Súper recomendable.

Vista desde la iglesia de los jesuitas

Foto de portada: ..