¿Mucho menos podía esperarse de ACELGA? Claro que no; bajo el lema “comer rico hace bien” y por sexto año consecutivo la Asociación de Cocineros y Empresarios Ligados a la Gastronomía Argentina, nos deleitaron con exquisitos sabores en la feria MASTICAR que se llevó a cabo del 11 al 16 de mayo en el corazón de Palermo.

Esta feria reunió otra vez a los cocineros y emprendedores culinarios más exitosos del país para promover la gastronomía nacional. ¡Y qué bien lo hicieron! Entre los Puestos de Comida, el Patio Cervecero, el Bar de Vinos, las Clases y Talleres de Oficio, y el Mercado de Productos, los días de MASTICAR se tornaban mejores a cada momento.

Definir la cocina argentina es una tarea extremadamente difícil, pues en ella existen diversas herencias con una contribución europea significante. Esta variedad es permitida gracias a la cantidad de productos locales de calidad que pueden producirse en nuestro país y que MASTICAR hace valer la pena. La feria puso en evidencia la intención de sus creadores de posicionar a la Argentina como un polo gastronómico que sea reconocido a nivel internacional. Este objetivo otorgó a la jornada un ambiente inspirador y colectivo: todos, grandes y chicos, nos sentimos parte en la promoción de los magníficos productos locales y el talento de nuestros cocineros que se dejaba entrever de bocado en bocado y de sonrisa en risa.

En un laberinto de aromas, el cocinero urbano se reunía con el productor local, con el mejor quesero, con el marisquero, el fiambrero, y por supuesto el panadero, en una escena cuasi mágica. Como en una feria de Ciencias en Primaria, todos ellos buscaban exponer en su stand su mejor producto, escondiendo detrás un arduo trabajo de todo el año.

¿Y qué podía encontrarte en los stands? Dependiendo de si aprovechábamos este espacio de descubrimiento para la degustación, las compras de la semana, o aprender sobre cocina y su oficio, la feria se prestaba a distintos circuitos. Entre los food trucks, uno se encontraba a distancia de un bocado de más de 50 restaurantes de la ciudad y sus famosos platos. Entre ellos, el stand de Narda Lepes, Basa, La Mar, Mooi, La Cabrera, y Maru Botana. Preparada para todo tipo de paladar, la feria ofrecía así desde cebiche y paté de ñandú, avellana y ajo negro, hasta un original sándwich de bondiola ahumada.  Imperdible también, las pizzas de Donato, el choripán de mollejas, y como si no fuera suficiente, las tortas de Maru para el postre.

Para los amantes cerveceros, un sector entero dedicado a la malta se extendía en MASTICAR. Además de la amplia variedad de cerveza tirada, los puestos invitaban a todos a aprender los pasos de elaboración y degustar los estilos comprendidos entre la oferta. Para los que no se hallaban en la cerveza, el Bar de Vinos se postulaba como espacio de degustación alterno. Contando con tres puntos de degustación diferentes, la feria posicionó a los sommeliers del Centro Argentino de Vinos y Espirituosas (CAVE) para asesorar y orientar al público sobre sus productos.

En el centro del espectáculo, uno podía encontrarse con El Mercado. Pensando en hacer las copras de la semana, este enorme galpón, daba la oportunidad de realizarlas en un espacio con más de 80 productores rurales, provenientes de 20 provincias de todo el país. En este sentido, la diversidad de la cocina argentina estaba bien representada. En un mismo espacio físico, se encontraban la papaya de Jujuy, con el azúcar mascabo de Misiones, y los hongos silvestres del sur. Lo interesante además, era ver como el público podía conectar directamente con los productores de estas distintas regiones, saboreando, aprendiendo y comprando responsablemente. Finalmente, uno podía acercarse a las clases y talleres para aprender los trucos básicos de los mejores cocineros. La apertura de este espacio educativo, la realizó Pablo Massey con “14 hrs de Recetas con Casancrem”. Se trataba de un escenario abierto donde chefs y bartenders afamados en todo el país brindaban al público demostraciones y lecciones interactivas.

Con la panza llena y el corazón contento MASTICAR nos despedía cada noche dejando un gusto a orgullo por la cocina argentina, el talento de nuestros profesionales y la creatividad del evento. Sin duda esta sexta edición de MASTICAR en 2017 que nos trae una vez más ACELGA, fue una magnífica oportunidad para probar los platos de los mejores restaurantes argentinos en un espacio para compartir con amigos y familia.

Con ansias se espera la edición de 2018, ¡oportunidad imperdible para todos!

 

Foto de portada: David Lima Cohen. .