Hace un par de años había leído un artículo sobre la medida que muchos autores habían tenido que tomar ante el avance de la tecnología: la vuelta a la máquina de escribir. ¿Por qué? Simplemente porque ya no podían confiar en sus propios archivos, ni en sus propias computadoras. Capaz uno de los casos que más resonó hace unos años, por la popularidad que tenía entonces, fue el caso de Stephenie Meyer, autora de Crepúsculo, cuando fue hackeada y filtraron todo lo que tenía escrito sobre un nuevo libro.

Sin embargo, este no es el caso de JK Rowling, no fueron los hackers sino ladrones auténticos. ¿Qué fue lo que ocurrió? Robaron el propio manuscrito escrito por su puño y letra y ahora todo el fandom de Harry Potter está en la búsqueda de éste.

Este cuento, que se sitúa nada más ni menos que años antes de su famosísima saga, fue robado en Birmingham, Inglaterra. No es nada más que una simple hoja A5 con 800 palabras escritas por la susodicha, pero para los fanáticos de la saga, es una preciosa joya. En 2008, la autora lo había escrito como parte de un evento de beneficencia: sería vendido al mejor postor. Fue así que, en ese entonces, fue comprado por el inversor Hira Digpal por una suma alrededor de 25.000 libras. Sin embargo, lo habrían robado, junto con joyas, de su domicilio durante las vacaciones el pasado 13 de abril. Ante esto, la propia policía de West Midlands y la propia autora utilizaron Twitter para pedirle ayuda al ejército potterhead: saben que no tardará en venderse por el mercado negro y que solo un verdadero fanático de la saga compraría esta pieza única.

Así es como lo publicaron en sus twitters el 12 de mayo: “Las únicas personas que comprarían esta pieza única son los verdaderos fans de Harry Potter. Les estamos pidiendo a cualquiera que lo vea o cualquiera que se le sea ofrecido para comprar, que contacte a la policía”.

Definitivamente, los autores ya no están a salvo y, en situaciones extremas, lo único que queda son sus propios fans.

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