“Che, esta semana pasó de todo…”

Yo solía empezar muchas de mis conversaciones de esta manera. Lentamente, entendí que en el mundo siempre pasó de todo, solamente que yo no estaba tan atenta…y que mi teléfono no tenía la memoria suficiente como para tener ocho diarios descargados.

El mundo puede ser fascinante, (para un estudiante de Relaciones Internacionales, siempre lo es), pero puede ser un poco…caótico. Cuesta seguirle el ritmo, incluso descargando todas las aplicaciones de noticias habidas y por haber. Nos dejamos llevar por las noticias de acá, los eventos de allá; sin terminar de entender bien qué está pasando por querer entender todo (al estilo Mate I).

Y eso, se hace incluso peor cuando se discuten sucesos sin realmente tener toda la información. Ejemplo personal: estuve desconectada por cuatro días, y cuando me encontré con una amiga, todavía sin estar al tanto de la situación mundial, me dijo textualmente: “Che, ¿viste que declararon la Tercera Guerra Mundial?”. Cuando me recompuse de un cuasi-paro cardíaco, entendí lo fácil que es perderse en ese remolino sinfín de realidades que ocurren a 3000km de distancia, y lo difícil que es entender, por lo menos de manera rápida, qué pasó y las consecuencias que ello implica.

Mi intento va a ser exactamente ese: achicar el mundo. Como es físicamente imposible incluir todos los eventos mundiales de la semana en 300 palabras, por los próximos meses haré lo mejor posible para focalizarme en un evento y en sus repercusiones. Y espero que, semana a semana, columna a columna, el mundo (por lo menos durante los pocos minutos que tardarán en leer mis sencillas palabras), les parezca un poquito menos inmenso, un poquito menos lejano, un poquito menos confuso.

Atentamente, la pobre ilusa que va a intentar comprender al planeta. Deséenme suerte.  

Foto de portada: tomas Guarna.