Empecemos con lo básico, seguramente escuchaste mucha sarasa sobre qué es invertir en bolsa, o viste alguna vez películas de personas que invierten, ganan fortunas y viven una vida de excesos y opulencia.  Bueno, invertir en bolsa no es nada de todo eso. Con habilidad podés conseguir muy buenos retornos, es algo mucho más sencillo y sin tanta emoción.

Comprar acciones es más fácil de lo que pensás. Esas escenas de películas con inversores, operadores dementes y caos generalizado… son nada más que eso, películas. Para comprar activos en la bolsa tenés que estar sentado en la silla y conectarte a una plataforma web que te habilita la sociedad de bolsa para que puedas operar. En su defecto, en las sociedades de bolsa menos modernas, por teléfono.

Para desmitificar la bolsa, que es solo un mecanismo para guardar tus ahorros, te dejamos los siguientes pasos para comenzar:

Comprender como funciona la bolsa. La bolsa es simplemente el nombre con el que denominamos al mercado donde ofertantes (inversores) y demandantes (empresas) de capital se encuentran para cerrar acuerdos de financiación. Las empresas buscan recaudar dinero y los inversores resguardar su valor.

Al momento de recaudar dinero, las empresas tienen dos opciones para financiarse:

  • Por pasivo. Esto es, mediante préstamos, cheques o emitiendo deuda para que los inversores compren esperando un retorno. Todos estos instrumentos están a mano de los inversores interesados en financiar esos pasivos a cambio de una tasa fija por un plazo hasta cobrar su capital más los intereses.
  • Por patrimonio. La empresa decide abrir su capital a cualquier inversor interesado en formar parte de los socios (dueños) de la compañía. Para ello emite acciones que pasan a cotizar en bolsa. En un principio, cuando la empresa comienza a cotizar, hace lo que se denomina una OPI (oferta pública inicial), es decir, le ofrece al mercado sus acciones a un determinado precio y los inversores deciden si comprar o no a ese valor. Luego de la oferta pública inicial, esas acciones nuevas emitidas en manos de inversores, son las que se van a transaccionar en el mercado. Por ejemplo, en 2016 Havanna salió a cotizar en bolsa y ofreció sus acciones entre $32 y $37 pesos. A esos precios, logro recaudar $158 millones de pesos que de ahora en más se van a comprar y vender entre los inversores en forma de acciones.

Saber que la bolsa es segura. Se te va a abrir automáticamente una cuenta en un ente de mercado que se llama caja de valores que es el lugar donde van a estar todos los activos que adquieras, nadie puede tocar esa cuenta, ni siquiera la sociedad de bolsa con la que trabajas. Ellos solo se encargan de depositar a nombre tuyo los títulos que adquieras. Es decir, solo liquidan y compensan las operaciones.

A su vez, cuando invertís en un cheque de terceros o en cauciones, tu dinero se encuentra asegurado por entes llamados sociedades de garantía recíproca que te resguardan en caso de que el emisor no pueda cumplir su pago, en el caso de los cheques, y por títulos aforados, en el caso de las cauciones.

Abrir cuenta en una sociedad de bolsa. No voy a entrar mucho en esto porque es más que nada operativo y fácil. Ellos van a asesorarte con lo que precisen. En términos generales te van a pedir: fotocopia de DNI, una boleta a tu nombre que llegue a tu domicilio, y firmar muchos papeles que dicen que tu dinero no proviene de fuentes ilegales.

Por último, te hacen una evaluación de riesgo y de conocimientos, ellos te preguntan cuánto riesgo estas dispuesto a tomar, cuanto conocimiento tenés sobre el tema y en qué instrumentos querés invertir.

Informarse y capacitarse. Es fundamental para que tu experiencia en la bolsa no sea solo poner la plata y recibir intereses. Lo mejor que podes hacer es seguir aprendiendo sobre alternativas de inversión, buscar mejores tasas, estar actualizado y entender por qué ocurren las cosas que ocurren. La bolsa nos resulta muy ajena. Solo tenemos que perderle el miedo y animarnos a nuevas alternativas de ahorro. ¿Sabías que se estima que en Argentina solo el 2% de la población económicamente activa posee acciones? En Brasil, lo hace alrededor de 40% de la PEA (Población Económicamente Activa) y en Estados Unidos, cerca de 65%.  Es importante para el ahorro de las familias argentinas un esfuerzo estatal para estimular la educación bursátil, así como para las empresas y su financiación.

Sería bueno para todos que en vez de esperar la “lluvia de dólares” externos pudiéramos nosotros los argentinos potenciar nuestras propias empresas

Decidir en qué invertir. Existen dos grandes tipos de inversiones, las de renta fija y las de renta variable. La diferencia está dada por la predictibilidad del retorno final. Por ejemplo, en el caso de un plazo fijo, un bono, LEBACs, cheques, etc. (inversiones de renta fija) yo tengo total certeza de que pasado cierto período recuperaré mi capital sumado un interés fijo prepactado. Mientras que en el caso de una acción o un negocio propio (inversiones de renta variable) no tengo certeza de cual será mi retorno final. En general, la predictibilidad del retorno hace que las inversiones de renta fija tengan una limitación en las ganancias que puedan generar ya que su riesgo también es menor y su cobro está virtualmente asegurado.

Entre las inversiones de renta fija que podemos encontrar en el mercado están:

  • Bonos de corto plazo (Lebacs) y largo plazo (Por ejemplo, AA17, AA26, etc.)
  • Financiamento de cheques de terceros garantizados.
  • Las cuales funcionan igual que un plazo fijo, pero que suele tener más tasa y tiene una garantía.
  • Los cuales consisten en financiar un proyecto por un determinado tiempo puede ser de ganadería, agricultura, etc.

Entre las inversiones de renta variable que podemos encontrar:

  • Las acciones.
  • Bonos ajustados al rendimiento del país.
  • Fideicomisos ajustados al rendimiento del proyecto, etc.

Todo esto resulta muy ajeno cuando lo leemos, pero es sencillo. Es cuestión de hacer clicks en la PC. Vemos el instrumento (en caso de renta fija) cuya mezcla de tasa, liquidez y plazo nos satisfaga y damos el ok. Y se acabó, vas a estar recibiendo dinero financiando al estado o algún proyecto que te parezca sustentable.

Los beneficios de tomarse este pequeño tiempo son enormes, no cuesta nada y tiene los efectos más lindos a largo plazo para vos. No es nada más que animarse y comenzar a aprender.

Foto de portada: OTA Photos en Flickr.