Patio de las palmeras

Eran las tres de la tarde bajo el sol apabullante en pleno Microcentro, sobre Balcarce 50 ¿te suena?. Mientras esperabamos a que llegaran los que faltaban, nos fuimos conociendo: el Club de Política había organizado una visita guiada por la Casa Rosada de la mano de un asesor político. -¿Quién podría resistirse a eso?-. Julián, organizador del club, nos presentó a Facundo, el asesor que nos iba a guiar. Pasamos la seguridad y, en “El Patio de las Palmeras”, llamado así por tener unas cuatro palmeras en el centro (muy creativo), nos contaron que el Ministerio del Interior es el único que estaba adentro de la Casa Rosada. Justo en ese momento, vimos pasar a un colaborador del ministro que se detuvo a saludarnos -uno por uno, pobre, éramos veinticinco- y a charlar un poco sobre las dificultades y metas a futuro. Seguimos recorriendo el edificio, buscando alguna otra cara conocida.
De color terracota y recientemente reformado, pasamos al Salón de los Pueblos Originarios. Nos acomodamos en una mesa bastante grande y se dio lugar para que conversáramos unas cuantas cosas: paquetes de leyes, gestión publica y embrollos políticos. La solemnidad del edificio no nos contuvo de servirnos el agua de la mesa, pero sí lo hizo la mujer que trabaja para Protocolo, que nos pidió que dejáramos el lugar ya que lo debían usar.
Facundo siguió hacia el Salón Eva Perón, la oficina de la dama durante el mandato de su marido. Los sillones blancos estaban impolutos, su escritorio tenía una cinta para que no lo tocáramos, y lo único que percibimos atemporal a aquellos años fue un smart TV de 50 pulgadas. Nuestra siguiente parada fue el Salón Norte, donde se reúnen todos los ministros. Las sillas del Presidente y Vicepresidente se encuentran enfrentadas en el centro de la mesa, y son un poco más altas que las demás. En ese mismo despacho había un balcón que daba hacia la Plaza de Mayo y, a nuestra derecha, se veía el balcón donde los presidentes suelen dar discursos multitudinarios.

Integrantes del Club de Política de la UTDT

Nos dirigimos entonces hacia el fondo de la Casa, sobre la calle Rivadavia y subimos por la Escalera Francia hacia el Salón Blanco. En el camino, hombres de traje conversaban en todos los rincones. Allí se celebran las conferencias de prensa y es donde el presidente actual recibió la banda presidencial de la mano del nuevo amigo de Frank Underwood, Federico Pinedo. Nota: Si no sabes de qué estoy hablando, ¡buscá los tweets que intercambiaron!. Luego de una foto y de perder la cuenta del número de lamparitas que colgaba de la araña (wikipedia dice que son 192, imagínate que embole ser el electricista), descendimos de nuevo a la planta baja por la Escalera Italia que dirige hacia la entrada presidencial y el Hall de Honor, donde se encuentran los bustos de los presidentes ya fallecidos. Tarea para la próxima visita: miren las diferencias entre los bustos. El que encuentre el de la frente con una curita tallada, gana. Aún siendo estudiante de política e internacionales, no se podían escapar de mis ojos las simetrías y la belleza de ese salón. Amigos de arquitectura: ¡no se lo pierdan!

Escalera Italia

Por último, visitamos el Salón de los Veinticuatro Escudos, que no suele formar parte de las visitas. En las paredes se encuentran, obviamente, los veinticuatro escudos de las provincias del país. Definitivamente, la mejor parte de esto fue enterarme los rumores de la Casa Rosada: Facundo era la revista GENTE de la política. Nos enteramos desde las siestas hasta las treinta camisas de los distintos ministros del interior y el despacho/apartamento ministerial con cocina, baño, e incluso cama.
Después de echarle una mirada a todo el edificio y haber comprobado que la política se basa en un hablar constante, en el cual personalidades, tanto políticas como periodísticas, buscan extraer información a toda costa, fuimos hasta el último piso, donde está la cafetería. El calor no nos daba tregua, así que compramos algunas cosas para tomar y nos sentamos a charlar. Debatimos sobre proyectos e ideas, visiones de la política actual y como influye el contexto internacional.
Mas allá de la visita cultural que implica, se aprovecha para conocer un poco más este mundo y a los chicos del Club de Política. Es una visita ideal para todos los que queremos sacar la política de los textos, del aula y de las noticias, y así, ver como se prepara en la cocina, hasta servirse en la mesa.

Foto de portada: Julián Delaloye.