Como todos saben, el jueves 23 de Junio, Gran Bretaña votó en un referéndum su salida de la Unión Europea. ¿Cuál es el impacto que esto tendrá en la economía británica, la europea y la mundial? ¿Por qué es esto tan malo, como dicen tantos economistas? ¿Podrá sacar la Argentina algún provecho de esta situación? ¿Se verá perjudicado de cierta forma? Veamos:

En primer lugar, hay que aclarar que la Unión Europea se basa en tres pilares: el euro (el cual Gran Bretaña nunca adoptó), el Acuerdo de Schengen, que establece la libre movilidad entre fronteras de todos los países firmantes ya sea para vivir, estudiar, trabajar, vacacionar o lo que fuera, y el libre comercio.

Para responder estas preguntas primero es necesario entender el impacto que tiene el comercio en las economías mundiales. Imaginemos el típico ejemplo de clase de Economía 1: existen dos países, uno que es muy productivo en la producción de manufacturas (digamos, China) y otro que lo es en la producción de productos agrarios (digamos, Argentina). Es decir, China necesita emplear menos recursos para producir celulares que Argentina, mientras este último para producir carne que China. Lógicamente, ambos países van a consumir ambos bienes ya que tienen que mantener a la población bien alimentada y comunicada. Imaginemos una situación inicial donde no hay comercio. Ambos países deben autoabastecerse de ambos bienes y por lo tanto van a emplear una parte de sus recursos en el sector menos productivo. Si los países comenzaran a intercambiar bienes entre sí, entonces podrían especializarse y aumentar la producción total, tanto de celulares como de carne. Desde ya que este caso es muy simple, pero el ejemplo es extrapolable a la vida real. Gran Bretaña era muy eficiente en la producción de ciertos bienes y servicios, que exportaba al resto de los países europeos y a cambio importaba otros bienes y servicios en los cuales no era tan eficiente. Para ilustrar un poco con números lo importante que era el comercio para Gran Bretaña, y en particular el comercio a países europeos, acá hay algunos números:

  • Las exportaciones representan aproximadamente el 20% del PBI (el producto bruto interno mide cuánto produce un país) de GB
  • Aproximadamente el 50% de las exportaciones, son a países pertenecientes a la UE.
  • Es decir, las exportaciones a la UE representan aproximadamente el 10% del PBI de GB.

¿Qué relación tiene esto con el impacto que puede tener Brexit?

Con la salida de Gran Bretaña, finalizaría el pacto de libre comercio. Un pacto de libre comercio establece que no se impongan tarifas (es decir, impuestos) ni barreras a las importaciones. Veamos en un caso puntual qué quiere decir esto y para qué un país podría estar interesado en poner tarifas. Imaginemos que Argentina quiere desarrollar la industria de celulares. De por sí, ninguna empresa estaría interesada en abrir una fábrica de celulares en Argentina ya que, debido a regulaciones, acceso al crédito y otros factores, los costos son mucho más altos que en China. Por lo tanto, es más barato ir a China, fabricar un celular y venderlo en Argentina. Si el gobierno fijara una tarifa, digamos, del 50% sobre el celular, consecuentemente su precio aumentaría un 50%. Esto genera que una empresa pueda abrir una fábrica en Argentina y venderlo al mismo precio que el celular chino.

¿Cuál sería el problema para Argentina? Cuando quiera exportar carne a China, el gobierno chino va a fijar una tarifa para los bienes argentinos, ya que se ven perjudicados por la tarifa que puso Argentina. Esto nos acerca a la situación inicial, en la que China y Argentina producen tanto celulares como carne en autarquía. Para evitar este problema, se firman tratados de libre comercio.

Situándonos en contexto, tiene sentido pensar que la Unión Europea no le va a hacer fácil la salida a Gran Bretaña: al día viernes, Marine Le Pen (líder política francesa de ultra-derecha) y Geert Wilders (líder holandés anti-UE) ya habían pedido referéndum para dirimir la continuidad de sus respectivos países en la UE.

Si bien una guerra tarifaria dañaría tanto a la Unión Europea como al Reino Unido, los primeros no pueden arriesgarse a seguir perdiendo miembros. La salida de GB implica un golpe institucional importante del cual debe reponerse y estará dispuesta a perder cierto margen de crecimiento con tal de evitar que otros países sigan sus pasos. Por lo tanto, es de esperar que caigan las exportaciones de GB a países de la UE.

Por otro lado, el viernes la libra cayó un 10%. Esto es equivalente a decir que el dólar subió un 10%. Sin embargo, a diferencia del caso argentino, en GB la gente ahorra y se endeuda en la moneda local, es decir, en libras. Esto evita el problema que tenemos en Argentina, debido al cual una devaluación genera inflación. Es decir, sube el dólar pero los precios, probablemente, se mantengan estables. Esto implica una mejora en los términos de intercambio de Gran Bretaña. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente, que, por cada dólar que exporte un británico, recibirá más libras. E importar algo va a ser más caro (ya que cuesta más libras). Por lo tanto, aumentarán las exportaciones y bajarán las importaciones. Esto compensará, en parte, la probable caída de las exportaciones a la UE.  

Sin embargo, reina en el mundo una situación de incertidumbre. Nadie sabe realmente qué va a pasar. Nadie sabe cómo se va a ir el Reino Unido de la Unión Europea, qué tratados se van a firmar, qué tarifas le van a fijar, etc. Y ésta incertidumbre es la que generó que caigan las acciones en todo el mundo. Gran Bretaña es la quinta economía más grande del mundo. Una caída en la actividad ahí generaría una caída en la actividad del resto del mundo, sobre todo teniendo en cuenta que, así como es un gran exportador, es un aún mayor importador. Por lo tanto, la incertidumbre paraliza a los inversores.

Por otro lado, Paul Krugman (premio Nobel de economía en 2008 y especialista en crisis) desestima, en parte, el efecto que Brexit tendrá en los mercados financieros. Afirma que, si bien es cierto que la incertidumbre hizo caer a los mercados, los europeos deberían estar más preocupados por las consecuencias políticas. “Parece obvio que el Proyecto Europeo peligra: todo el esfuerzo para promover la paz y la unión política a través de la unificación de la economía está en un grave problema. Probablemente, Brexit sea solo el comienzo, mientras movimientos populistas, separatistas y xenófobos ganan influencia… Mucha gente es muy pesimista acerca del futuro de Europa. Y yo coincido con ellos.”

Pero Krugman afirma que todas esas preocupaciones seguirían presentes incluso si ganaba “Remain”:

“Los problemas graves fueron: (1)la adopción del Euro sin analizar cuidadosamente cómo afectaría imponer una sola moneda sin tener un gobierno unificado; (2)el desastroso “relato” [the disastrous framing] de culpar de la crisis del euro a los irresponsables sudeuropeos; (3)establecer la libre movilidad del trabajo entre países culturalmente distintos con ingresos muy distintos sin pensar seriamente cómo podría funcionar. Brexit es, principalmente, un síntoma de todos esos problemas y de la pérdida de credibilidad oficial que vino con ellos (esto explica por qué el desastre del euro jugó un rol en Brexit, más allá de que Gran Bretaña se haya mantenido al margen). A nivel europeo, entonces, considero que Brexit solo trae a la agenda un problema que hubiera surgido de todas formas en el futuro próximo.”¹

Krugman considera que el daño real adicional fue en el Reino Unido, aumentando considerablemente las posibilidades de una ruptura, es decir, la independización del resto de los países de Inglaterra.

Y la pregunta del millón de pounds: ¿qué va a pasar en Argentina?

En primer lugar, un efecto a corto plazo fue la subida del dólar y una caída en el precio de la soja.

También subirá la tasa de interés que se le cobre a Argentina para emitir deuda, y se dificultará el acceso al financiamiento. “De esta manera, los primeros afectados serán provincias urgidas de hacerse de divisas, como Salta que tuvo que posponer tres veces su salida a los mercados, según dijeron desde el equipo de Juan Manuel Urtubey, por culpa de los temores europeos. “Hoy no es momento para salir a emitir deuda en los mercados. Lo que nadie sabe es si lo que sucedió hoy es una reacción o si se prolongará en el tiempo”, agregó la fuente oficial, que recordó que en lo que va del año las provincias tomaron US$ 4.500 millones de los mercados internacionales.” ² Esto puede afectar negativamente la economía de Argentina, ya que el gobierno esperaba financiar con crédito internacional importantes planes de obra pública, como el Plan Belgrano, para impulsar una reactivación de la economía.  

En “Una mirada optimista del futuro de Argentina (for dummies)”, ya discutimos cuál es el impacto de la inversión extranjera en la economía local (muy positivo). Y existen dos escenarios a partir de esta situación:

Uno, más pesimista, en la cual las inversiones se van a frenar, ya que ante la incertidumbre mundial los inversores podrían preferir no meterse en mercados tan volátiles.

Otro, más optimista, en el cual los inversores podrían volcarse a mercados más emergentes, teniendo en cuenta los malos momentos que se avecinan, sobre todo en Europa.

Brexit supone un experimento. Nunca en la historia económica reciente se había dado un episodio parecido, y por ende, nadie sabe con certeza qué va a pasar. Lo único que puede asegurarse es que, por lo menos en el corto y mediano plazo, va a tener más perjuicios que beneficios.


Para leer más sobre Brexit:

Causas sociales: “Brexit: ¿por qué?”

Consecuencias políticas:“Reino ¿Unido?: El panorama político tras la victoria del Brexit”

¹http://krugman.blogs.nytimes.com/2016/06/24/brexit-the-morning-after/?smid=tw-nytimeskrugman&smtyp=cur&_r=0&module=ArrowsNav&contentCollection=Opinion&action=keypress&region=FixedLeft&pgtype=Blogs

²http://www.clarin.com/mundo/Reino-Unido-complica-economia-Argentina_0_1601240050.html#cxrecs_s

Foto James Vanas en Flickr.com

Foto de portada: .