Más de uno se debe haber planteado en algún momento aprender algún otro idioma. Una mayoría dentro de Di Tella ya domina el inglés, mientras que otros siguen aprendiendo o están empezando a hacerlo. No es sorpresa debido al hecho de que muchos papers, textos y publicaciones que tenemos que leer están en inglés. Además, las traducciones al español son escasas. Todo esto sin ignorar la realidad de que gran parte del entretenimiento que consumimos y la información que procesamos –Youtube, Wikipedia, Foros, Revistas, 9GAG- está en susodicho idioma.

Pero el mundo no empieza ni termina en el inglés. Si tomamos únicamente a éste, se estima que lo hablan aproximadamente entre 400 y 600 millones de personas. Puede parecer una cifra descomunal. Pero recordemos que EE.UU. de por sí ya tiene 300 millones de habitantes.

Ahora bien, ¿sobre el total, que % es ese número descomunal? ¡Recordemos que la población total del planeta asciende a los 7000 millones! Es decir, todos aquellos que hablan inglés no forman ni siquiera el 10%. No obstante, diferenciemos el orden cuantitativo del orden económico. La necesidad que tienen las empresas multinacionales en general de obtener gente que hable chino no va a ser la misma ni menos importante que la necesidad de tener gente que hable suajili o noruego, por ejemplo. ¿Por qué? Esto se debe a que la importancia económica que tiene China se encuentra en un orden de magnitud superior a la que tiene Noruega o Sudáfrica. Los actuales y potenciales negocios que representa China son billones de dólares más que de los que representan Noruega o Sudáfrica.

Debido al nivel y prestigio que tiene Di Tella, sumado al networking que se obtiene, es plenamente racional imaginarse o suponerse que, tarde o temprano, tendremos la oportunidad de trabajar con o en el exterior. Consecuentemente, la cuestión de los idiomas surgirá independientemente de nuestros deseos. No bastará con el inglés dentro de lo que es un mundo competitivo y en constante evolución.

Nelson Mandela decía que, si le hablamos a alguien en un idioma que entiende, las palabras iban a su mente; pero si en cambio le hablamos en el idioma con el cual creció, las palabras iban a su corazón. Esto ilustra algo sumamente importante: el nivel de precisión y lo que queremos comunicar no siempre se traduce literal de idioma en idioma. Algo que podemos decir en español, si lo traducimos literalmente al inglés, nos puede hacer quedar mal o generar un problema de comunicación severo. Si ya una persona que solo habla inglés nos puede malinterpretar, ¡imagínense si esa persona maneja inglés más o menos y hace otro salto más hasta su idioma nativo! ¿Vieron cómo se traducen los títulos de las películas de inglés a español? Bueno, ahora cambien películas por tratados o negocios. La ecuación no termina muy bien.

Según The Economist, para un angloparlante –Americano en este caso- los ROI (return on investment) de los lenguajes son…interesantes. Veamos:

Fuente: The Economist

Es decir, si una persona nacida en EEUU supiese hablar inglés, español, alemán y francés, estaría obteniendo un plus salarial en el mercado, a los 10 años de recibirse, de más de 40.000 dólares anuales. Y esto es una estimación conservadora promedio sobre alguien que es americano.

“Pero si EEUU tiene relaciones comerciales con una gran mayoría de Latinoamérica, ¿Por qué es tan bajo el ROI del español?”

Excelente pregunta. La respuesta dada por el autor del artículo: Supply and demand. La cantidad de gente que ya habla español en EEUU sumada a la cantidad de gente que lo está aprendiendo hace que cada vez se devalúe (o se vuelva más barato frente a otros idiomas si así lo queremos ver) más el español. De hecho, se estima que para 2043 la mayoría blanca angloparlante pasara a ser una minoría y el español será el primero en varios estados como California y Nuevo México.

Ahora, supongamos que como argentinos nos mudamos a Alemania. La relación valor entre inglés y el español se verá invertida. ¡Pasara a ser más valioso y caro el español! ¿Por qué? Por un lado, la cantidad de alemanes que saben español es infinitamente menor a la cantidad de alemanes que saben inglés. Se estima que un 56% de los alemanes saben Ingles. ¡Hablamos de la primera potencia económica europea! ¿Entonces, cuantos hablarán español? El valor del español-alemán se verá muy afectado por este hecho. Por otro lado, Alemania tiene relaciones comerciales importantes como socio exportador en una gran cantidad de países hispanoparlantes. ¡Eso nos incluye! Amén de que el principal destino de vacaciones de los alemanes…es España.

Es esta clase de análisis la que tenemos que tener en cuenta al aprender un idioma pensando en el mercado laboral. No es lo mismo saber portugués y vivir en Polonia que saber portugués y vivir en Argentina. Las oportunidades laborales que nos ofrecerá el primer caso serán minúsculas frente al segundo, teniendo en cuenta que Brasil es el primer socio exportador e importador de Argentina. Si nos quedáramos en Argentina y quisiéramos aprender polaco o portugués, la mayor cantidad de beneficios irían de la mano del portugués.

No nos quepa duda: debido al potencial mercado y la vasta cantidad de consumidores que representa China, no sería loco encontrarnos el día de mañana con los colegios más exclusivos de la Argentina enseñando este lenguaje.

Y hasta acá hemos hablado desde un punto de vista puramente económico. No ponderé todas las valoraciones culturales y académicas que podría haber detrás del estudio de un idioma. Rusia, Francia, Alemania y China producen juntos millones de películas, libros y artículos. Al fin y al cabo, esto es conocimiento que, lamentablemente, no podemos hallar traducido ni a nuestro idioma ni al inglés.

Para cerrar, aprender un idioma como el alemán, el ruso o el chino sabiendo solo español e inglés, no es ninguna tarea monumental ni se necesita de 10.000 horas para hablar fluido como se afirmaba popularmente. Es una cuestión de perseverancia y disciplina. Con estar una hora por día practicando, uno puede empezar a tomarle la mano y entender cosas. Si tomamos el esfuerzo de ir 3 horas por semana a unas clases, esto se va a ver reforzado. Y lo mejor de todo es que podemos ponerlo en práctica enseguida. Escuchando canciones, viendo videos, intentando entender artículos o textos en el idioma que aprendemos. Estamos hablando de un pequeño sacrificio ahora para disfrutar de una gran cantidad de beneficios el día de mañana.

Los recursos para empezar están al alcance de nuestra mano y no tenemos que pagar nada más que con nuestro tiempo. Está Duolingo, una página sumamente útil para adquirir vocabulario, ya que agrupa palabras en temas y nos da ejercicios de manera que memorizamos, entendemos y practicamos al mismo tiempo. Hay un sinfín de videos en YouTube conteniendo clases de pronunciación, cómo evitar errores de traducción literal o exhibiendo diálogos, grupos de Facebook para practicar conversaciones, vocabulario y averiguar más sobre la cultura de los países que hablan el idioma estudiado, etc-.

Podríamos considerar que los límites de nuestro mundo empiezan y terminan con nuestro lenguaje. ¡Hagamos el esfuerzo de expandirlos aún más!

Leé más

http://www.dw.com/en/germans-favorite-vacation-destinations/g-16941515

http://www.dailymail.co.uk/news/article-2247119/2043-census-prediction-US-whites-longer-majority-Hispanic-population-surges.html

http://www.economist.com/blogs/prospero/2014/03/language-study

http://www.smithsonianmag.com/ist/?next=/smart-news/10000-hour-rule-not-real-180952410/

Foto de portada: .