La Obra (en mayúscula, me refiero al conjunto de sus obras particulares) de Vicent Van Gogh es reconocida sobre todo por una característica esencial: el acento puesto en los colores que implementaba en sus obras para lograr un efecto o “emoción” particular en el espectador. Con respecto a El dormitorio en Arles Van Gogh le escribe a su hermano, Theo: “Esta vez es simplemente mi dormitorio, solamente el color debe actuar aquí y, al dar un estilo más grande a las cosas por su sencillez, sugerir el reposo o el sueño en general”. De todas formas, aquí no nos concentraremos en el uso de la formas ni en la paleta de colores en general: nuestro foco de atención estará en el controversial amarillo empleado por nuestro artista que, a lo largo de la historia, recibió varias menciones.

Tradicionalmente, el amarillo utilizado por Van Gogh fue interpretado como el color que representaba su mundo interior, su vida, su calor interno. Hecho que demuestra porqué mandó a pintar su casa en Arles (primera vez que vivía en un espacio suyo) de ese color. En una de sus cartas dice: “Ahora tenemos un calor magnífico e intenso y no corre nada de viento, es lo adecuado para mí. Un sol, una luz que, a falta de un calificativo mejor, sólo puedo definir con amarillo, un pálido amarillo azufre, un amarillo limón pálido. ¡Qué hermoso es el amarillo!”.

Sin embargo, dos particulares hipótesis posteriores (que me llamaron mucho la atención y es debido a ellas que estoy escribiendo estas líneas) intentaron darle una nueva visión y una nueva explicación a esta particular fascinación por el amarillo.

La primera de ellas le otorga su origen al consumo excesivo de absenta (bebida alcohólica muy popular ente artistas y escritores de su época). Como es sabido, Van Gogh recurría frecuentemente a la bebida y al tabaco para calmar sus penas -que eran muchas. “Después, la única cosa que alivia y distrae, en mi caso como en el de otros es aturdirse bebiendo un buen trago o fumando muchísimo” escribía a mediados de julio de 1888. Un año más tarde, el 24 de marzo de 1889 para ser más precisos, luego del famoso episodio de la oreja cortada, donde debe internarse en el hospital de Arles y recibir la atención del Sr. Rey, le escribe a su hermano “El Sr. Rey dice que en vez de comer bastante y regularmente, sobre todo me sostuve con café y el alcohol. Admito todo eso, pero seguirá siendo cierto que para alcanzar la alta nota amarilla que alcancé este verano, me hizo falta empinar un poco el codo”. Lo importante aquí es resaltar que el consumo excesivo de absenta puede producir una distorsión en la vista, haciendo que se altere la visión al amarillo. Curiosamente, el color que se forma tras la mezcla del absenta con agua fría (método de preparación tradicional del trago) es el del amarillo como podemos apreciar en la obra de Van Gogh, Still Life with Absinthe.

Otra  hipótesis interesante con respecto al amarillo de Van Gogh es el efecto secundario producido por el consumo de una planta durante su tratamiento contra la epilepsia: la Digitalis purpurea, o más conocida como digital. Van Gogh, luego del episodio de la oreja cortada, y luego de ser considerado algo así como “hombre no digno de vivir en libertad” por los habitantes de Arles, busca asilo en un manicomio de Saint Remy. Allí es diagnosticado epiléptico, pero su estadía allí no durará mucho tiempo. Meses después, luego de que le dieran el alta en Saint-Remy, se va a Auvers donde se hospeda en un café y es atendido en la casa del Dr. Paul Gachet. Esta es una época muy activa para Vicent donde pinta alrededor de un cuadro por día. Una de estas obras es El retrato del Doctor Gachet donde lo podemos ver al doctor recostado sobre un brazo y sosteniendo con la mano izquierda “una planta digital con flores púrpuras”(638). La intoxicación digitálica produce visión amarilla (xantopsia) y la aparición de visión de perfiles desdibujados (halos). Noche Estrellada podría ser un buen ejemplo de esto.

En conclusión, estas diversas hipótesis pueden ser producto de un ataque adrede hacia este gran pintor o simplemente puede ser una búsqueda particular de médicos y psiquiatras que encuentran en este personaje tan atípico un interesante objeto de estudio histórico. En mi opinión, se encuentre o no la explicación de su afinidad hacia el amarillo en estas hipótesis, la excelencia de este gran pintor que introdujo una novedad en la pintura plástica (la carga simbólica utilizada en los colores y las deformaciones de los objetos) es indiscutible. A esta novedad recurriría el Expresionismo del siglo XX, una de las vertientes del arte moderno y es por ello que le debemos mucho a este personaje tan emblemático en la historia del arte. A Vicent le tocó sufrir mucho en su vida, pero a cambio recibió la eternidad convirtiéndose en parte del imaginario colectivo de la Humanidad. Este es simplemente mi humilde homenaje para él.

Tuyo, Rodrigo.

Foto de portada: .