Cuando pensamos en política, se tiende a pensar en una concepción distinta a la de un futuro escrito en piedra. Estamos acostumbrados a pensar en futuros inciertos, indeterminables, donde predecir direcciones con el pasar de los meses, años, y décadas, es prácticamente inconcebible. A partir del martes pasado, en este sentido, China tomó un paso adelante hacia la senda de la predictibilidad. Un futuro escrito en piedra no será el caso, pero sí en la Constitución.

El presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, y su filosofía, denominada como “Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Características Chinas para una Nueva Era, fueron incluidos en la Constitución del Partido Comunista, el partido único que gobierna a la política china. Este cuenta con 90 millones de afiliados, más que lo que decenas de países tienen como poblaciones enteras; además, controla el sistema político en todos los niveles administrativos, y ningún líder, desde el nivel municipal al nacional, es apuntado sin el consentimiento del PCCh (Partido Comunista de China). Su Constitución, sin embargo, es diferente a la Constitución Nacional China -esta pone reglas y principios para los pertenecientes al partido, y delimita la visión partidaria de la historia.

Cambios en esta Constitución solo ocurren en los marcos del Congreso Nacional del partido, un evento que se da cada cinco años, siendo teóricamente el cuerpo al tope de la jerarquía del PCCh: el número 19 de ellos finalizó el martes pasado. La anexión de la doctrina convierte a Jinping en el tercer líder cuyas elaboraciones teóricas son incluidas en el estatuto, al igual Mao Zedong y Deng Xiaoping, dos poderosos exlíderes de la política china.

Durante el evento, se decidió unánimemente en la reelección de Jinping como líder partidario por los próximos cinco años. Con la incorporación del “Pensamiento de Xi Jinping, su poder de control fue incrementado significativamente; desde su ascenso a la presidencia en 2012, Jinping ha consolidado un número de cargos sin precedentes dentro de la política china. A lo largo de estos últimos cinco años, su mandato fue acompañado tanto de un enorme desarrollo e incentivos de modernización, como de rastros autoritarios y censura.

Pero ¿qué es el Pensamiento de Xi Jinping?

Aunque a simple vista tiene un discurso un poco vago, el aporte del líder describe los ideales comunistas que Jinping ha adoptado durante su mandato. Entre los principales 14 puntos, incluye un llamado a una sociedad prospera atravesada por mejoras tecnológicas, una promesa de “vida armoniosa entre el hombre y la naturaleza” y la materialización de mejoras en la conservación ambiental, una agenda anticorrupción entre oficiales, la preeminencia de los intereses partidarios…básicamente, las posturas políticas de Xi.

Esto quiere decir que los ideales de Jinping serán ahora enseñados en escuelas y fábricas estatales, y pasarán a la historia como bases inmortalizadas del partido, y, por ende, de la política nacional. Además, quiere decir que, al poner sobre el pedestal a la doctrina, argumentar en contra del líder es argumentar en contra del mandato del partido.

La Constitución del PCCh será de papel, pero parece tener un efecto muy similar al de la piedra.

Foto de portada: ..