22 de septiembre del 2017

Las experiencias de los jugadores argentinos en Inglaterra: de Villa y Ardiles al “Kun” Agüero.

Argentina e Inglaterra: dos países unidos por la pasión por el fútbol.

El profesor Klaus Gallo habla sobre su último libro publicado por Planeta en marzo de este año. “Creo que hay una cuestión en el temperamento de los argentinos, lo aguerrido, que les permitió imponer su juego en Inglaterra”, comenta.

“Me parece sorprendente la manera en que varios de estos jugadores lograron meterse en el corazón de las hinchadas de los distintos equipos ingleses para los que actuaron, aun en tiempos en que las relaciones entre los dos países sufrían las consecuencias trágicas de la guerra de Malvinas”. Esta es una de las frases que reza el prólogo de Las invasiones argentinas, el último libro de Klaus Gallo, miembro del Departamento de Estudios Históricos y Sociales de la Universidad Torcuato Di Tella. Doctor en Historia Moderna por la Universidad de Oxford, su trabajo se centra en la historia argentina de las primeras décadas del siglo XIX.

Entre sus temas de investigación, uno de los más trabajados son las relaciones entre Gran Bretaña y la Argentina. Esto incluye el famoso episodio de las Invasiones Inglesas al Río de la Plata durante la primera década del siglo XIX. El título de su último libro alude a un juego de palabras con este último suceso. Pero por fuera de su labor académica, Gallo tiene dos grandes pasiones: el fútbol y el rock.

No solo se narran las historias de los jugadores más exitosos. También se relatan los fracasos, como el del “conejo” Tarantini, y de jugadores no tan conocidos que llegaron a ser figuras silenciosas de equipos más modestos. Un ejemplo paradigmático es Julián Speroni, arquero que se convirtió en emblema del Crystal Palace a tal punto que un restaurante dentro del estadio del equipo lleva su nombre.

En primer lugar, ¿qué te inspiró a tratar el tema de la experiencia de los jugadores argentinos en la liga inglesa y cuando surgió el interés por escribir un libro sobre tal tema?

El interés surge porque viví muchos años en Inglaterra y me gusta mucho el fútbol desde los 8 o 9 años, al final de mi primera estadía en Inglaterra. Siempre desde que volví a Argentina traté de seguir el fútbol inglés como fuese. En los 80 te llegaban los partidos repetidos por la tele una semana después. Por supuesto, cada vez que iba a Inglaterra veía fútbol a lo loco. Luego del Mundial del 78, con la llegada de Villa y Ardiles, ese interés se profundizó.

¿Igualmente en tu libro relatas que esa primera experiencia fue muy corta debido a que el estallido de la Guerra de Malvinas prácticamente cerró el flujo de jugadores argentinos a Inglaterra por muchos años, no?

Sí, fue corta pero lo suficientemente larga (del 78 al 82) para que Villa y Ardiles trascendieran de manera muy notable en el Tottenham porque imprimieron un estilo a ese equipo de pase corto y gambeta. Además de que ganaron dos copas en un momento en que el equipo recién había ascendido: fueron dos F.A. Cup, y la primera sobre todo que se la ganaron al Manchester City en un partido desempate donde Villa hizo un gol histórico.

¿Qué hay de especial en el fútbol inglés para que varios jugadores argentinos se hayan adaptado bastante bien, ya que en principio es un fútbol caracterizado por el pase largo y el juego físico, y no tanto por el juego habilidoso o el toque por abajo?

Es curioso, porque las características del juego inglés son diferentes al argentino, sin contar el factor clima que hace que en invierno las canchas se vuelvan muy difíciles para controlar la pelota.

¿Parece ser que lo ofensivo y vertiginoso del fútbol inglés, aun con la cuestión de los pases largos y que es más físico, podía atraer a los jugadores argentinos de buen pie?

Ojo que había jugadores ingleses que se destacaban por ser habilidosos y se los valoraba. Villa y Ardiles encajaban en ese molde de jugador “distinto”, también Sabella. Por sobre todo creo que hay una cuestión en el temperamento de los argentinos, lo aguerrido, que les permitió imponer su juego en Inglaterra.  Ya de por sí, que los primeros jugadores argentinos en el fútbol inglés se destacaran por su habilidad atraía mucho a los hinchas ingleses. Por suerte también eran muy profesionales y transmitían respeto por las normas que se les imponían, teniendo en cuenta que los ingleses son muy rigurosos con la disciplina.

En tu libro hay muchas declaraciones de jugadores, ¿de dónde las obtuviste: entrevistaste a los jugadores o revisaste lo que se escribió en la prensa?

No, no entreviste a nadie. Fue todo revisando la prensa. Esto nos lleva a la primera pregunta que hiciste sobre cómo surgió la idea de hacer el libro. En parte, la posibilidad de escribir un libro así se dio porque guardaba cualquier ejemplar de la revista El Gráfico o del diario Olé donde hubiera habido una entrevista a jugadores argentinos en Inglaterra. Fui armando una especie de archivo no muy grande, claro está. La editorial Planeta me ofreció escribir un libro que no necesariamente fuera de historia porque sabían que yo tenía afinidad por temas de la cultura popular como el rock o el fútbol. Debía preparar un proyecto rápido y lo que tenía más armado era este tema.

De todas las experiencias que contás en tu libro, ¿cuál de todas ellas destacarías o cual es la que más te gusto?

A mí me encanta la de Tévez. Por un lado toda la cuestión del origen social de Tévez. En ese sentido es muy parecido a Wayne Rooney, su compañero en el Manchester United. Son jugadores de un temperamento muy parecido y un estilo de juego muy parecido. Por lo que el hecho de que hayan jugado juntos me pareció fascinante. Por otro lado, tuvo muchos problemas de adaptación al principio, porque llegó a un equipo muy flojo como el West Ham. Se la banco y llegó a ser ídolo. Y luego el hecho de que jugó para los dos equipos de Manchester, eso me parece increíble. Y fue campeón con los dos: son muy pocos los que llegaron a ganar campeonatos con el United y el City, y además los que metieron muchos goles en ambos equipos. Luego fue bastante eclipsado en el City por el “Kun” Agüero.

Señalas que en los años 90 la primera división del fútbol inglés se separó de la English Football Association para negociar como ente autónomo sus derechos de televisación dando nacimiento a la Premier League. Se argumenta que desde ese momento los clubes grandes de Inglaterra monopolizaron la liga inglesa. ¿Estás de acuerdo con este diagnóstico? ¿Te parece que podría pasar lo mismo con la recién creada Superliga en Argentina?

Yo relativizaría eso porque me parece que desde que se creó la Premier no varió mucho la cuestión de la elite de los que salen campeones en el fútbol inglés. Chelsea y Manchester City no eran de ganar campeonatos frecuentemente y ahora con la Premier sí, pero también hay que reconocer que son casos muy puntuales de equipos con inversiones extranjeras que les permitieron comprar grandes jugadores. Fíjate el caso del Liverpool: no gana un campeonato desde 1990 (antes de que se creara la Premier League). Ganó copas a nivel internacional, pero desde que se creó la Premier no gana la liga. En cambio, el Manchester United hace más de veinte años que no salía campeón y en la primera Premier League sale campeón con Ferguson. Con respecto a la Superliga, está por verse. Primero tiene que transformarse en una verdadera Superliga en el sentido que achique mucho la cantidad de equipos, o sea, que sea una liga de veinte equipos. Y luego hay que ver el financiamiento de los equipos.

¿Pensás que la mayor novedad en estos últimos años es el ingreso de entrenadores argentinos que van a dirigir a equipos ingleses? Pensando en Pochettino como caso emblema tal vez.

Totalmente. Lo de Pochettino es fenomenal. Le falta ganar un título con el Tottenham, que es otro grande, pero que hacía mucho que no lograba el nivel de regularidad para estar posicionado como para ganar el campeonato. Es interesante la apuesta por jóvenes ingleses y la manera en que los hace jugar. Ahora está Pellegrino en el Southampton, equipo en el que dirigió Pochettino. Y es una tendencia mundial: las selecciones sudamericanas parece que no pueden contratar otros directores técnicos que no sean argentinos.

El factor cultural es algo que resalta en el libro. ¿Un factor de atracción para los jugadores argentinos puede ser el menor nivel de exitismo que hay en el fútbol inglés?

Eso es fundamental. En los testimonios que surgen en el libro muchos destacan eso: cómo se sintieron respetados, que el dramatismo se aplacó mucho en su experiencia en Inglaterra. Pero al mismo tiempo lo que los atrae es el entusiasmo por el fútbol que es parecido al de acá: el clima de las canchas, los tipos de cantos de las hinchadas. Hay una cultura futbolera muy parecida pero hay un respeto mayor y no está la presión y la cuestión de que todo es un drama que deriva en violencia. La violencia ya la tuvieron y ahora la tienen en un grado mucho menor. Yo creo que al jugador argentino y a los técnicos les atrae mucho esa combinación de una cultura futbolera muy parecida a la argentina pero con un nivel de respeto, de eficiencia e infraestructura que acá no hay. Y eso los hace quedarse mucho tiempo.

Hace poco se decidió que la Selección argentina pasará de jugar el próximo partido de eliminatoria del monumental, a unos metros de la Di Tella, a la Bombonera. ¿Qué opinas de eso? ¿Algún pronóstico?

Es una estupidez. Es parte de un folklore nuestro. Se decía en el Mundial 78 que lo mejor que le pudo pasar a Argentina fue quedar segunda en el grupo porque esto la llevó a jugar a Rosario y que desde ese momento empezó a jugar mejor. Pero, la verdad, la final la terminó ganando en el Monumental. Argentina sale campeón del mundo por primera vez contra un poderoso como Holanda en el Monumental. Y la última vez que quedó excluida de un mundial, fue en la eliminatoria para México 70 en la cancha de Boca donde empató con Perú. Ojala salga bien pero puede ser perfectamente contraproducente por la presión de la gente si no hay un gol temprano. Es muy relativo. Creo que para el Mundial 74 se jugó por última vez la eliminatoria en Boca. Luego del 70 Argentina clasificó para todos los mundiales y la gran mayoría de los partidos los jugó en la cancha de River.

Hincha de River e hijo del gran historiador Ezequiel Gallo, relata en su libro que su primer recuerdo ligado al fútbol es la expulsión de Rattín durante los cuartos de final del Mundial 66 ante Inglaterra. La primera vez que fue a un estadio fue en 1970 para ver al Arsenal en el viejo estadio de Highbury.

Gol histórico de Ricardo Villa con el que el Tottenham ganó la final de la F. A. Cup de 1981 ante el Manchester City. Es considerado el mejor gol del siglo marcado en Wembley.

Carlos Tévez levantado el trofeo de la UEFA Champions League luego de vencer al Chelsea, otro equipo inglés, en la dura final disputada en Moscú.

Foto de portada: andre motta..