Obra: Teresa está liebre

Actuación: Florencia Naftulewicz y Fernanda Rodríguez

Dirección: Pilar Boyle y Sharon Luscher

Dramaturgia: Florencia Naftulewicz y Jimena González

Teresa está liebre; ¿libre?

Extraña situación: es viernes por la noche y Teresa nos invita a tomar el té.  “¿Querés?”  Difícil negarnos cuando nos ofrece tantas hebras: earl grey, té verde, manzanilla.  Y masitas.  No olvidemos las masitas, que nos acerca tímida en una bandeja rectangular.

No sabemos muy bien qué contestar.  Sí, quiero té.  No, es de noche, no voy a dormir.  Desde el comienzo ya nos sentimos un poco incómodos.  Que Teresa se dirija a nosotros, que nos invite, nos pone en un lugar que impide el ejercicio del espectador distante.  Somos parte de su historia.  Somos parte de este té.  Entonces hay que tomar.  Hay que escuchar.

Pero no escuchamos por obligación.  No, eso seguro que no.  Porque Teresa, sentada como está mirando hacia el vacío, esperándonos y murmurando mientras dan sala, captura nuestra atención durante los 65 minutos de función (ni siquiera las interrupciones de Conejo, su amiga de la infancia, logran que desviemos la vista).  Ello porque Florencia Naftulewicz, quien encarna a Teresa no solo en piel sino también en papel (siendo aquel raro espécimen de actriz-autora pero no directora) desarrolla una labor extraordinaria.  Porque reconozcámoslo, no es fácil interpretar la esquizofrenia sin caer en el arquetipo de “la loquita psicótica” (Naftulewicz).  Un relato (y performance) que tratan la enfermedad sin mencionarla, no porque sea tabú, sino porque es mejor así, porque hay veces que la sutileza dice mucho más que el decir.  Pero sobre todo porque “Teresa es una persona, es una chica, es una mujer, que vive, que le pasan cosas como a todo el mundo (…) todos tuvimos pérdidas, todos queremos cosas y no podemos, todos imaginamos, soñamos” (Naftulewicz)

Y porque está claro. Teresa, o “Liebre” como la llama Conejo, nos está invitando a escuchar la historia de su infancia como paciente ambulatoria en un psiquiátrico.

En una sala-living-comedor-mono-ambiente abarrotada de ropa color pastel, lámparas de diversos tamaños-colores y libros, muchos, muchos libros… Teresa, ya grande, no más aquella Liebre de su infancia, ¿está libre?

O mejor aún: Teresa, ¿está?

Disfrutala vos también:

Teatro: El camarín de las musas (Mario Bravo 960, CABA)

Días y horarios: Viernes 21:00 hs.

Localidades: general $250, jubilados $200

Duración: 65 minutos

 

Foto de portada: Skitterphoto. .