Esta es una edición especial y limitada de nuestra columna. ¡Por esta semana y las próximas tres, las columnas serán escritas entre las dos! Estamos haciendo juntas un viaje increíble por el sur de España, y queremos compartirlo con ustedes.

Nuestro primer destino fue Barcelona, pero nos parecía un tanto triste describir a esta increíble ciudad en estos momentos. Además, hay tanto para hacer que una sola columna no alcanzaría.

Así que decidimos hablar de un evento con el cual no esperábamos encontrarnos, y que está buenísimo. Las Fiestas de Gracia, que cumplieron este agosto doscientos años, son una tradición del barrio (que antes era un pueblo apartado), en el cual se presentan bandas en vivo (de la música que se imaginen) en más de veinte escenarios, locales de comida y mucho alcohol que invaden sus calles alegremente decoradas, cada una con una temática diferente. Si bien los turistas son más que bienvenidos, las fiestas son algo muy local. La gente del barrio nos contó que en las semanas anteriores podía verse a los viejitos haciendo las decoraciones y a los vecinos organizando los espectáculos. Las fiestas son para toda la familia, ya que, desde temprano en la tarde hay shows y actividades de todo tipo, y recién en la noche el ambiente se pone más enfiestado.

Normalmente, la duración es de entre una semana y diez días. Tristemente, este año las fiestas no pudieron seguir su curso normal dado los hechos del 17 de agosto, pero los dos primeros días nos alcanzan para afirmarles que vale la pena. Así que, si están programando un viaje por estos pagos para agosto, traten de coincidir con las fiestas porque no se van a arrepentir.

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