El 20 de junio, Cristina lanzó su espacio político “Unidad Ciudadana”. No fue la enorme cantidad de gente lo que más se comentó de su acto, sino su estilo. La puesta en escena de un escenario chiquito, en el centro de la gente, con ella como única oradora rodeada de gente común se parece demasiado al estilo de Macri. Claro, no había globos. En vez de Gilda y Tan Biónica, sonaba el Indio Solari y La Mancha de Rolando. En vez de estar todo bien, para ella está todo mal. En vez de vendernos “alegría” y “optimismo”, nos vende “empatía” y “liderazgo”. Ya conocemos todas las cosas buenas y malas que los diferencian. Pero MACRISTINA también tiene varias similitudes.

El nuevo partido de Cristina te pide que escuches la lista de Spotify de su acto. El partido de Macri te desea feliz día del padre. ¿Cuál es la coincidencia? Que ninguno de los dos es el Twitter oficial de Coca-Cola ni de Susana Giménez.

Se supone que los partidos políticos son mecanismos de representación de la sociedad, la cual tiene distintas opiniones sobre asuntos públicos y propone resolverlos de distintas maneras. Hasta hace algunos años, cuando hablábamos de asuntos públicos o políticos nos referíamos a la inflación, la inseguridad, la discriminación o el empleo. Pero ¿qué asunto público puede ser más amplio que el amor a un padre o los gustos musicales? ¿Con qué te sentís más identificado, con un gráfico que te explica las metas de inflación o con Macri abrazando a Antonia? ¿Con un detallado plan de recuperación del empleo o una lista de música?

Nos parezca bien o mal, MACRISTINA se va dando cuenta de algo: es más fácil ganar votos ¡evitando decirte que van a hacer con nuestros votos! Y vos, te vas dando cuenta de que te importa poco y nada entender qué propuestas tiene la señora rodeada de científicos, madres y discapacitados; o qué plan tiene ese señor de ojos claros tan simpático con los abuelos.

No todo esto es nuevo. Los políticos siempre intentaron mostrarse familieros, compinches, copados o lo que sea que garpe en el momento en que les tocó hacer campaña. La gente también siempre fue un poco así. A los argentinos la política nos gusta, pero también nos gusta ir a la cancha, irnos de vacaciones, comer asado, jugar a la play, tener un buen celular, ver a Tinelli, escuchar a los Beatles, comer golosinas, creer en Dios y la última temporada de Game of Thrones.

MACRISTINA solamente quiere que le caigas simpático, buscando parecerse a todo eso que te gusta. También quiere ser lo más diferente posible a eso que odias: los ricos, los pobres, los negros, los chetos, tu profesor de matemática, la vieja del 9º, el portero, Boca o River. No importa que todo sea una ensalada de frutas: alguna fruta te tiene que venir bien. Si no, votá al Partido Obrero.

Por si no los conocías, te presento a Simón y Balcarce, los perritos de MACRISTINA. ¿Viste que tiernos que son? ¿No te parece que debe ser re buen tipo, simpática o amiguero el dueño? ¿No tenés ganas de acariciarlo? No te la imaginas a Cristina hablándole a Simón como si fuese un bebito? ¿O a Macri enseñándole a Antonia cómo darle de comer a Balcarce?

Propongo al mundo académico poner a prueba el siguiente teorema: el nivel de lindura del perrito del líder político es indirectamente proporcional a la coherencia de sus propuestas de campaña. ¿Lo probamos este año?

Si estás pensando que todo esto es una boludez y no impacta mucho en la politica real, tenés razón. Sigue habiendo partidos, con algo parecido a propuestas, candidatos más o menos votables, eslogans más o menos pedorros y orientaciones ideológicas más o menos diferentes. Pero MACRISTINA te quiere comprar con la foto del perrito y la lista de Spotify. Quiere caerte bien porque es un buen padre o una buena abuela. Porque esta contra todo lo malo o a favor de todo lo bueno. Pero MACRISTINA, como cualquier ser humano, no hace todo bien ni todo mal. Hay una pelea silenciosa por ganarse el “sentimiento” de los argentinos apelando a todos los recursos discursivos, menos a la discusion de ideas y el debate de propuestas. Saliendo de las boludeces,
hay cuestiones importantes, reales e interesantes para analizar en ambos políticos y partidos. No sé si hay o no una grieta, pero si la hay, tratemos de que no sea entre la lista de spotify de Cristina y Balcarce el perrito de Macri. Que no sea entre los fans de una loca ladrona y los fans de un CEO que odia a los pobres. Hay temas más interesantes por los que pelearnos.

 

Foto de portada: Mauricio Macri. .