Los negocios nos tientan con sus promociones, descuentos y publicidades. Su objetivo es que pensemos que necesitamos su producto para vernos mejor, ser felices o disfrutar más. Las empresas parten de la premisa de que no solo hay que vivir la vida, también hay que consumirla. Ellos van a estar listos para que cuando precises algo, tengas hasta la última necesidad satisfecha. No me malinterpreten, consumir es bueno: nos sentimos mejor y ayudamos a la economía. Pero, ¿cómo identificar publicidades engañosas? ¿Qué casos no tienen mucha repercusión y deberían tenerla? ¿Cómo calculamos el verdadero valor de una promoción?

  • Mentirosos de MercadoLibre y los falsos eventos: algunos vendedores suelen inflar los precios de sus productos de tal manera de poder realizar falsos descuentos del 50% o más. Para identificar a estos vivillos, solamente debemos verificar y contrastar los precios para el mismo producto y determinar si el descuento es real o no. Lo mismo es aplicable a los productos con “envío gratuito”, muchos vendedores incurren en la práctica de inflar el precio de sus productos con tal de poder promocionar un falso envío libre de cargos. Éste tipo de prácticas se hacen más evidentes los Cyber Mondays, Black Fridays, Hot Sales, etc. Los vendedores aumentan drásticamente sus precios y se acoplan a los días de descuentos especiales. Los descuentos de 50%, 60%, 70% o más suelen ser falsos en su mayoría.  Para determinar cuál es el verdadero descuento, debemos buscar el producto deseado unos días previos al evento y contrastar cuanta ha sido realmente la rebaja en su precio.
  • No toda publicidad es verdadera: las grandes multinacionales no están exentas de prácticas deshonestas con el consumidor. Frecuentemente son multadas por publicidad engañosa. Entre los casos recientes tenemos al laboratorio Genomma. Probablemente no lo conozcas con su nombre. Pero es el laboratorio que comercializa las marcas Asepxia, Cicatricure, Tío Nacho, cremas Goycochea, entre otras. El laboratorio se vio obligado a suspender sus campañas publicitarias momentáneamente debido a que el gobierno evidenció que “no hay estudios médicos o científicos contundentes para soportar afirmaciones como las realizadas en varias de las piezas publicitarias revisadas”.

No es la primera vez que los laboratorios Genomma se encuentran en problemas. Durante 2015, el gobierno colombiano ordenó suspender parte del comercial de la línea Cicatricure porque encontró que la frase “Cicatricure Crema con pentapéptidos ayudó a un 76% la mejoría de las arrugas” no contaba con el  respaldo científico necesario para soportar dichas afirmaciones.

Otros casos a mencionar son el de McDonald’s, que fue multada años anteriores por publicitar nombre de hamburguesas como “Lomo Deluxe” y su composición fuera carne de cuadril.  Y Despegar.com quien fue multada al no informar a los consumidores el precio total de los productos ofrecidos, presentar precios distintos para un mismo servicio y no anunciar las condiciones para hacer efectiva la garantía de la mejor oferta. Siempre debemos leer la “letra chica”.

  • 3×2, 6×5, etc.: son los típicos descuentos que nos ofrecen en los supermercados. ¿Realmente estamos recibiendo un producto “gratis”? No específicamente. Si debemos comprar una determinada cantidad de productos para acceder al descuento… conceptualmente no es gratis. ¿Cuál es el verdadero valor de la promoción? Depende de lo que nos ofrezcan. Una promoción de 3×2 implicaría un descuento del 33%. El caso de los 2×1 brinda un descuento del 50%. ¿Cómo lo calculamos? Simplemente dividimos el número de la derecha por el número de la izquierda y lo multiplicamos x100 para transformarlo en porcentaje.
  • Otros casos típicos: existen páginas dedicadas a los cupones de descuento como groupon.com.ar donde ciertos negocios ofrecen promociones mayores a 40%, 50%, 60% o más por algunos servicios o productos. Antes de tomar la decisión de comprar el vale, debemos fijarnos si el descuento es verdadero contrastando el precio ofrecido por el cupón en relación al precio plano que se ofrece por el producto normalmente. Podemos encontrar esa información en MercadoLibre o la página oficial del negocio que emitió el cupón.

Ojo con los sorteos en las redes sociales. Adherite solamente a los sorteos de páginas oficiales o de negocios confiables que conozcas. Existen muchas fanpages falsas donde se ofrecen sorteos de celulares o tablets de última generación y mucha gente los comparte por ignorancia. Para verificar la veracidad de una página debemos ver el símbolo de confirmación de tienda oficial en la fanpage.

El verdadero costo de las cuotas “sin interés”.  Los pagos sin interés pueden costar más del 8% anual, como consecuencia del impacto del seguro de vida sobre el saldo deudor, y eso sin considerar los gastos administrativos y de mantenimiento que tienen algunos clientes para tener su plástico. ¿Qué es lo que debemos ver? El costo financiero total (CFT) ese es el verdadero costo de las cuotas. Por ley debe estar publicado con una tipografía cinco veces mayor que la tasa de interés. Esto provocó que en publicidades de comercios o servicios que venden en cuotas queden en evidencia los verdaderos gastos incurridos por los consumidores.

Sin embargo, desde este año podés dar de baja el servicio del seguro de saldo deudor dirigiéndote a la sucursal más cercana de tu banco para que las cuotas sin interés sean realmente lo que deberían ser.

Foto de portada: Powhusku. .