Hoy no escribo de la tragedia de Manchester. No porque considero que no es importante ni porque no esté indignada. Me dan ganas de llorar cuando leo que, hasta ahora, hubo 22 muertos, entre ellos una nena de ocho años. No escribo de Manchester porque el lunes a la noche, el mundo entero frenó, y de repente estábamos todos ahí. Todos en el recital de Ariana Grande, todos en Manchester, todos escuchando los gritos de preadolescentes y sus familias en pánico. No escribo de la tragedia de Manchester porque, de repente, el mundo entero se subió a la misma barca: todos sabemos qué pasó, cuántos muertos y heridos hubo, y somos conscientes de cada uno de ellos.

Pero no todos estamos en Marawi, Filipinas. 

El martes a la tarde, el presidente filipino Rodrigo Duterte declaró Ley Marcial en la isla sur de Mindalao a raíz de enfrentamientos armados entre las fuerzas armadas y militantes de Maute, un grupo musulmán que juró lealtad al Estado Islámico (ISIS). Estos enfrentamientos se desataron en la ciudad de Marawi, donde los militares filipinos estaban al acecho del líder de este grupo.

Este grupo es responsable de un ataque en un mercado en septiembre pasado, que mató a 15 personas, y un intento de bombardeo de la embajada de Estados Unidos en la capital, Manila. Además, en los últimos días, han tomado e incendiado edificios gubernamentales, una cárcel, una iglesia y una escuela.

La Ley Marcial, exceptuando la aplicación normal de las reglas y otorgándole facultades extraordinarias al Ejército y policía, solo puede ser declarada por un tope de 60 días. Sin embargo, debido a la escalada del conflicto que resultó en la muerte de 3 oficiales, y en la supuesta decapitación de un oficial de la policía, Duterte afirmó que extendería la Ley Marcial si fuera necesario: “si toma un año resolver el problema, lo haré”. Se está considerando la posibilidad de expandir dicha condición al resto del país.

Lamentablemente, terrorismo como este no es poco común en el sur de Filipinas. Además de Maute, está presente el grupo separatista yihadista Abu Sayyaf; ambos buscan establecer un Estado independiente regido por la Sharia (Ley Islámica) en las islas de Mindanao, Joló y Basilán. Estas regiones están pobladas por una gran mayoría musulmana, a diferencia con el resto del país, donde prolifera la comunidad católica.

Foto de portada: ,.