Hay compradores de todo tipo, aquellos que estudian a la perfección las miles de opciones que tienen hasta para elegir una tostadora, y aquellos que compran la primera que ven, la más barata o la más linda. En el mercado automotor ocurre lo mismo, aunque en este ámbito se suma un vector más: el de los usados. El problema de este grupo de autos, es que mientras que es posible comprar un Porsche por el precio de un Focus nuevo, muchos conocemos anécdotas de gente que compró uno y luego gastó el doble de su valor en mantenimiento.

Pero, ¿cuál es la mejor opción? Para esto debemos considerar todos los costos que tienen ambas opciones. Supongamos que estamos considerando un auto chico automático, el cual poseeremos por 3 años y manejaremos unos 15 mil kilómetros al año. Con este fin estamos por comprar un Volkswagen Gol Highline I-Motion al precio de lista ($336.000), cuando entra corriendo al concesionario un vendedor de autos usados, con el pelo graso y “la revistita” InfoAuto bajo el brazo. Ofrece un Audi A3, con el motor de 3.2 litros de 265 caballos, caja automática S-Tronic y tracción a las cuatro ruedas (modelo 2008). El auto tiene 80.000 kilómetros y se encuentra en impecable estado estético y nos lo ofrece también al precio de lista de $335.000.  

Para un fanático de los autos, la decisión es obvia: ir por el Audi. Sin embargo, la mayoría de los consumidores eligen al auto cuyo odómetro marca cero. Prefieren un auto con un tercio de la potencia, dos airbags (versus 6), sin ESP y/o control de tracción, menos equipamiento de confort y una caja automática pésima antes que uno que sí trae todo esto. ¿Quizás sea por los costos? Veamos:

  Volkswagen Gol Highline i-Motion 2017 Audi A3 3.2 Quattro S-Tronic 2008
Precio Final (con patentamiento) $369.000 $345.000
Mantenimiento $7.500/año $17.000/año
Nafta $18.380/año $30.900/año
Depreciación $152.000 $86.000
Costo Total $229.640 $229.700

 

Teniendo ahora los números, ¿cuál es más barato? En los 36 meses que transcurrieron en este experimento, el Gol costó $229.640 mientras que el Audi costó $229.700. Ser dueño del A3 es sólo $60 más caro que ser dueño del Gol. Es imposible justificar sacrificar el confort, el equipamiento, la potencia y la estética por un monto tan pequeño. Entonces, ¿por qué no todos compran autos usados? La respuesta es incertidumbre o para los estadísticos, varianza. Mientras que el gasto del auto nuevo tiene una variabilidad muy baja, en el auto usado es más alta principalmente por el mantenimiento. Aunque el auto alemán podría ser confiable, también podría tener una falla del motor y terminar siendo la opción más cara por un margen importante.

Comprar un auto usado es una apuesta. Es posible terminar con un vehículo de un segmento superior al que se aspiró originalmente, por un precio menor. Ante un imprevisto esta ecuación podría invertirse. Si se valora tener un “mejor” auto, la opción es clara. Por otro lado, quizás se valora la tranquilidad de saber que no habrá que hacer retiros inesperados de plata o llamar al ACA incluso si el valor esperado de estos retiros es inferior a la depreciación de un auto nuevo. Personalmente, es mejor arriesgarse y manejar un auto con mejores prestaciones y seguridad antes que lucir con orgullo una flamante patente Mercosur.  No todos son así, los compradores varían.  

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